Si bien se había observado que el tabaquismo de los padres podría influir en el desarrollo del cáncer infantil, este es el primer estudio que señala cambios genéticos específicos en células tumorales de niños según señala en un comunicado de prensa de la universidad Adam de Smith, investigador principal del estudio, publicado en la revista Cancer Research. Así, de Smith encontró un vínculo directamente proporcional a la frecuencia y cantidad de tabaco consumido.

“El aumento del consumo de tabaco de los padres incrementaba las deleciones de las células de leucemia linfoblástica aguda de los niños en el momento del diagnóstico”, señala de Smith. Aproximadamente, 3.100 niños y adolescentes son diagnosticados anualmente con este tipo de cáncer infantil, según calcula la American Cancer Society que estima que la tasa de supervivencia a 5 años es alta: 90% en niños menores de 15 años y 75% de 15 a 19 años de edad.

No obstante, esta supervivencia está asociada a un riesgo elevado de desarrollar otro tipo de cáncer, lo que puede ser potencialmente mortal. La investigación se basó en muestras de 559 pacientes con leucemia linfoblástica aguda cuyos datos habían sido recogidos por el California Childhood Leukemia Study, un estudio que investiga las causas de la enfermedad. Con estos datos querían observar si se detectaban 8 genes que suelen tener deleciones en pacientes con esta patología.

Biomarcador en el gen AHRR

Los cuestionarios se aplicaron a los padres con el objetivo de averiguar si los hábitos tabáquicos afectaban al número de deleciones genéticas. Los datos fueron corroborados en muestras de sangre de los recién nacidos por la presencia de un biomarcador en el gen AHRR (siglas en inglés de represor del receptor de hidrocarburos de arilo) que indica la exposición al tabaquismo materno durante el embarazo.

Aproximadamente, 2 tercios de las muestras de tumores (353) contenían al menos una deleción, la cual era mucho más común en niños cuyas madres habían fumado durante el embarazo y después del nacimiento. Por cada 5 cigarrillos diarios fumados durante el embarazo, se producía un aumento del 22% en el número de deleciones. Asimismo, por cada 5 cigarrillos diarios fumados durante la lactancia, hubo un aumento del 74% en el número de deleciones.   

Lo más preocupante era que estos efectos persistían a pesar de que los padres hubieran dejado de fumar antes de la concepción, pues el tabaquismo previo de los padres antes del embarazo se asoció con un 7 y 8% más de número de deleciones, por lo que consideran que se necesita más investigación que analice los daños relacionados con el tabaquismo en todos los periodos de vida que puedan influir en el niño.

“Nuestros resultados sugieren que el tabaquismo paterno antes de la concepción puede causar daño oxidativo del ADN del esperma, lo que puede producir una mayor propensión de las deleciones en niños que tienen leucemia linfoblástica aguda antes de que esta aparezca. También es cierto que algunos de los padres que fumaban antes de la concepción continúan fumando en presencia de las madres y de los niños”, explica de Smith.

Los investigadores señalan que, aunque existen muchos factores que pueden influir en el desarrollo de la leucemia linfoblástica aguda, como la predisposición genética del niño, las infecciones, los pesticidas y otros factores de exposición ambiental, el consumo de tabaco promueve claramente el desarrollo de la enfermedad. El estudio ha sido financiado por el National Cancer Institute y la Swiss National Science Foundation, entre otras entidades.