El tratamiento de la insuficiencia cardiaca (IC) ha mejorado su pronóstico a pesar de que la mortalidad y los reingresos son elevados, según las guías de práctica clínica.  Ello se debe, en gran medida, a las comorbilidades de difícil control asociadas a la IC, como la anemia y la deficiencia de hierro.

El déficit de hierro es una comorbilidad frecuente en IC y suele asociarse a un peor pronóstico. En Europa, 1 de cada 2 pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva (ICC) padece deficiencia de hierro. Numerosos estudios han descrito el déficit de hierro, con o sin anemia, como un factor de riesgo independiente de mortalidad, de una capacidad de ejercicio reducida y de una peor calidad de vida.

“Conscientes de la importancia de este problema se han elaborado numerosos trabajos que han mostrado que el tratamiento del déficit de hierro mejora, sobre todo, la capacidad funcional de los pacientes y su calidad de vida”, explica Nicolás Manito Lorite, autor del documento y jefe de la Unidad de Insuficiencia Cardiaca y Trasplante del Hospital Universitario de Bellvitge.

El documento también recalca la vinculación del déficit de hierro con los músculos, las herramientas diagnósticas disponibles para detectar esta deficiencia y determinar las mejores terapias para tratarla.

Además, el documento recomienda el tratamiento por vía endovenosa con hierro carboximaltosa (HCM), como la forma más rápida y significativa de mejorar la capacidad física y la calidad de vida de los pacientes una insuficiencia cardiaca (IC) sistólica, en línea con las recomendaciones europeas recogidas en las Guías 2016 de IC de la Sociedad Europea de Cardiología.

La recomendación del HCM “es una recomendación importante, sólida y muy consistente, basada en 2 estudios muy potentes que han demostrado una mejora en la capacidad funcional de los pacientes y su calidad de vida”, asegura Manito Lorite, pues “el 50% de los pacientes mejoró su clase funcional. Se encontraban mucho mejor desde el punto de vista de los signos y síntomas; mejoraron de forma muy rápida, y pasaron de notar cansancio y disnea a hacer una vida bastante normal.”

“Además a las 4 semanas de tratamiento ya había resultados significativos tanto en los metros que una persona puede recorrer por la calle como en los test de calidad de vida”. Por otra parte, la aplicación del tratamiento con HCM es rápido (menos de una hora) y no presenta reacciones alérgicas significativas, según explica Manito.

Por otra parte, un estudio alemán, realizado recientemente y presentado también en el último Congreso Europeo de Insuficiencia Cardiaca, demostró que el tratamiento con hierro carboximaltosa (en pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva y déficit de hierro) suponía un mínimo impacto presupuestario neto en comparación con una terapia sin hierro.

El tratamiento con hierro carboximaltosa también supuso una mejora de la sintomatología y la clase funcional de la New York Heart Association, y redujo las tasas de hospitalización, en comparación con el tratamiento sin hierro.