Los investigadores compararon a gran escala las proteínas de las garrapatas con el objetivo de caracterizar las que producen una respuesta de anticuerpos en pacientes con reacciones anafilácticas a las picaduras de las garrapatas Rhipicephalusbursa e Hyalommamarginatum pero que son tolerantes a la carne roja, según aclaran en un comunicado.

La morbilidad asociada a la alergia de la mordedura de la garrapata se ha vinculado con el efecto directo de la respuesta frente a los antígenos salivares de garrapatas o el efecto secundario a la inducción de alergia tras el consumo de carne roja a través anticuerpos contra el carbohidrato á-Gal, como declaran los autores del estudio en una nota de prensa de la Universidad.

Los seres humanos no sintetizan dicho carbohidrato y los individuos sanos desarrollan una potente respuesta inmunológica contra el mismo, presente en tejidos de mamíferos no primates. Los resultados de este estudio demuestran la existencia de una respuesta de anticuerpos específica de cada paciente tras la picadura de varias especies de garrapatas.

La sangre de los pacientes reconocía las proteínas de garrapata con y sin modificaciones de á-Gal. Así, encontraron que las proteínas eran reconocidas de manera diferencial por los pacientes, pero no por sueros control procedentes de individuos sin reacciones alérgicas, tal y como señalan los autores del estudio.

Además, y según indican los mismos, estas proteínas podrían ser utilizadas como antígenos potenciales para el diagnóstico, tratamiento y prevención de las alergias inducidas por mordeduras de garrapatas, lo que mejoraría las condiciones de los pacientes que muestran reacciones ante estos microorganismos.