El endocrino Mubbarack Alramadan y las cirujanas vasculares Aida González y Rosario Jiménez se han reunido en una sesión clínica del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca para reivindicar el trabajo conjunto de ambas especialidades como factor clave en el tratamiento de la úlcera de pie diabético. En una nota de prensa, los especialistas han destacado la importancia de dotar al paciente de una buena educación sanitaria y de mantener una correcta coordinación con los equipos de Atención Primaria.

“La realización de cribados sobre neuropatía diabética y la exploración de los pies en busca de posibles lesiones, por parte de enfermeros y médicos de familia, es fundamental para la prevención y detección precoz del pie diabético”, asegura el endocrino. “Los servicios de Atención Primaria son los encargados de derivar al paciente para evitar los riesgos de amputación”. Si se actúa correctamente, el paciente no tiene por qué llegar nunca a manos de un cirujano vascular, asegura la doctora González.

No obstante, cuando la prevención y detección precoz del pie diabético fallan, “intentamos ser lo más conservadores posible y preservar la extremidad todo lo que se pueda”, asegura la cirujana vascular. “Nuestro objetivo es intentar evitar las amputaciones al 100%, pero a veces eso es imposible” lamenta, “debe conocerse que siempre que un paciente diabético presenta una úlcera, los riesgos de perder la extremidad son muy altos”.

En este sentido, ambas cirujanas recomiendan informar al paciente “desde el primer momento”, involucrarle en sus propios cuidados y, sobre todo, concienciarle de la importancia de extremar los mismos. Por su parte, la doctora Jiménez aboga por el manejo agresivo de las infecciones en estos pacientes. Durante la sesión clínica los especialistas también señalaron que, si bien esta área sanitaria no cuenta con una unidad específica de pie diabético, el poco tamaño del centro hace posible el coordinado entre endocrinos, cirujanos vasculares y otros especialistas.