La escoliosis idiopática en adolescentes sufre una carencia informativa que repercute en la salud de los pacientes, indica la US Preventive Services Task Force (USPSTF). El organismo señala que la evidencia actual es insuficiente para evaluar el equilibrio de los beneficios y los daños del cribado de la escoliosis idiopática en niños y adolescentes de 10 a 18 años. El USPSTF plantea la incorporación de un protocolo para detectar la escoliosis idiopática en adolescentes asintomáticos.

El USPSTF no encontró evidencias sobre la detección de la escoliosis idiopática en adolescentes y ni en resultados de salud en los datos del sistema sanitario estadounidense. El organismo indica que ha encontrado evidencia inadecuada sobre el tratamiento con ejercicio y cirugía. Sin embargo, la organización confirma que el tratamiento de la enfermedad con arriostramiento puede retrasar la progresión de la curvatura en adolescentes con una curvatura leve o moderada (ángulo de Cobb <40 ° a 50 °).

“Sin embargo, la evidencia sobre la asociación entre la reducción en la curvatura espinal en la adolescencia y los resultados de salud a largo plazo en la edad adulta es inadecuada”, subraya el organismo. El USPSTF también subraya que no encontró evidencia adecuada sobre los daños del tratamiento. Por lo tanto, la concusión del USPSTF es que la evidencia actual es insuficiente y que no se puede determinar el equilibrio entre los beneficios y los daños del tratamiento de la escoliosis idiopática del adolescente.

La escoliosis idiopática del adolescente es una curvatura lateral de la columna vertebral de causa desconocida con un ángulo de Cobb de, al menos, 10º. La escoliosis idiopática es común y suele empeorar durante la adolescencia, antes de la madurez esquelética, según explica el organismo. La curvatura espinal severa puede estar asociada con resultados de salud adversos a largo plazo, como trastornos pulmonares, discapacidad, dolor de espalda, efectos psicológicos, problemas estéticos y calidad de vida reducida.