Tal y como su título indica, el documento pretende realizar una revisión general de la literatura científica relativa al impacto sobre el bienestar del empleado a nivel individual, organizacional y social. Asimismo, pretende ofrecer una serie de recomendaciones dirigidas a empleadores y legisladores, de cara a fomentar el bienestar psicológico y promover sus efectos positivos.

Según señala la American Psychological Association, el 60% de los estadounidenses identifica el trabajo como una fuente significativa de estrés, por detrás del dinero y mucho mayor que los problemas familiares o de salud. Según señalan los autores, otra revisión cuantitativa basada en 228 estudios muestra que el estrés laboral podría originar 120.000 muertes al año; más que el número de muertes por diabetes, alzhéimer o gripe.

La inseguridad laboral, el incremento en las horas de trabajo y los trabajos altamente exigentes son algunos de los estresores asociados a problemas de salud laborales que, además, pueden afectar a los niños de los mismos. Estos, a su vez, muestran problemas de conducta en la escuela y reconocen lamentar el estrés y el cansancio que sufren sus padres como consecuencia del trabajo.

Asimismo, el informe señala que el tiempo que se pasa con la familia suele ser percibido como escaso y que, durante dichos momentos, existe una necesidad imperativa de contestar a las diversas comunicaciones electrónicas, incluso durante las comidas familiares. No obstante, los beneficios del trabajo también pueden crear estados emocionales positivos, generalmente asociados con mayores calificaciones de desempeño y alta colaboración con los compañeros de trabajo.

El documento resalta las siguientes recomendaciones, indicadas para las políticas y prácticas gubernamentales, para mejorar el bienestar del empleado:

1. Alinear políticas con resultados científicos sobre la promoción y los beneficios del bienestar.

2. Realizar evaluaciones rigurosas de programas de bienestar en el ámbito laboral.

3. Animar a las empresas a adoptar prácticas basadas en la evidencia.