La mefloquina es un antimalárico eficaz en embarazadas, pero estas lo toleran peor que otras opciones terapéuticas. Así lo concluye una revisión sistemática de literatura realizada por investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal). Los resultados se han publicado en Cochrane Database of Systematic Reviews.

Tal y como recoge la agencia SINC, en la actualidad se usa la sulfadoxina-pirimetamina como tratamiento antimalárico preventivo para mujeres embarazadas que viven en zonas endémicas. Sin embargo, están surgiendo parásitos resistentes al fármaco, que además no está recomendado para aquellas mujeres infectadas por VIH que toman el antibiótico profiláctico cotrimoxazol.

Con el fin de buscar antimaláricos eficaces alternativos, los investigadores han llevado a cabo una revisión para determinar la eficacia y la seguridad de la mefloquina como antimalárico preventivo en mujeres embarazadas (tanto seropositivas como seronegativas). Se analizaron 5 estudios realizados en África y uno en Tailandia que incluían a más de 8.000 mujeres en total.

Los resultados reflejaban que la mefloquina es más eficaz que la sulfadoxina-pirimetamina y el cotrimoxazol solo a la hora de reducir los niveles de parásito en la sangre de la madre y la anemia en el momento del parto. No obstante, las mujeres que tomaban mefloquina tenían más riesgo de tener efectos secundarios, entre los que se daban mareos, fatiga y vómitos. Estas conclusiones concuerdan con una revisión previa realizada por el grupo, según ha explicado la investigadora Raquel González.

“La eficacia de la mefloquina queda bien demostrada, no obstante, su baja tolerabilidad supone un gran inconveniente para su uso a gran escala en estas poblaciones especialmente vulnerables a la infección. Ahora se trata de evaluar otros fármacos alternativos que tengan el mismo efecto antimalárico y menos efectos secundarios”, ha señalado la autora principal del estudio.