El estudio, que publica la revista PlosOne y en el que participan también la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), el Hospital Universitario y Politécnico La Fe, la Universidad de las Islas Baleares (UIB), la Universidad de Granada (UGR) y la Asociación Valenciana de Afectados de Fibromialgia (AVAFI), se ha basado en los datos de 15 mujeres con fibromialgia y 15 sanas.

Todas ellas, con una edad comprendida entre los 33 y los 67 años, debían permanecer en reposo durante 5 minutos mientras se medía con un doppler transcraneal la velocidad de flujo sanguíneo en las arterias cerebrales medias y anteriores. Según explica una nota de prensa de la UV, estas arterias se eligieron por ser las que irrigan las regiones cerebrales relacionadas con el dolor.

“La idea era observar distintos patrones de velocidad de flujo sanguíneo en las arterias al comparar entre pacientes de fibromialgia y población general”, resume la coordinadora del estudio, Beatriz Rey. Para ello, explica, se emplearon distintos algoritmos de tratamiento de señal basados en análisis temporal, espectral, tiempo-frecuencia y de complejidad.

“Los resultados demostraron que, en comparación con la población general, las pacientes con fibromialgia muestran una mayor complejidad en la señal de velocidad de flujo sanguíneo, así como una distribución diferente en la densidad espectral de potencia”, concluye la nota. “Las alteraciones podrían reflejar las diferencias de la actividad vasomotora periférica en la respuesta nerviosa vegetativa o en la autorregulación cerebral”, especifica el ingeniero Alejandro Rodríguez.

Por su parte, la psicobióloga y coautora Patricia Mesa indica que las pacientes de fibromialgia obtuvieron mayores puntuaciones en las respuestas a la ansiedad, la depresión y la sensibilidad al dolor. Además, dice, se obtuvieron correlaciones significativas entre estas medidas psicológicas y los parámetros fisiológicos analizados.

“Los resultados útiles para entender el funcionamiento cerebral de las pacientes con fibromialgia y su posible relación con la sintomatología psicológica y emocional que suelen mostrar estas pacientes”, asegura Mesa, quien destaca la relevancia de los hallazgos a la hora de plantear estrategias eficaces de intervención psicológica.