Las inyecciones intraarticulares de toxina botulínica tipo A (BT-A) disminuyen significativamente el dolor articular refractario a corto plazo, según un estudio de los departamentos de Reumatología y Neurología del Hospital Universitario de Limoges (Francia). “Las terapias intraarticulares con corticosteroides o ácido hialurónico tienen una eficacia limitada e implican un riesgo de toxicidad, por lo que se necesitan nuevas opciones terapéuticas para tratar la enfermedad osteoarticular dolorosa”, justifican los autores.

El texto, publicado en el Clinical Journal of Pain, se basó en 6 estudios (382 pacientes) obtenidos de Pubmed, el American College of Rheumatology y la European League Against Rheumatism. De estos ensayos, 4 mostraron el efecto positivo de la BT-A pasados entre 1 y 2 meses desde su aplicación en comparación con los grupos de control, según una escala de calificación numérica del 0 al 10.

Con estos datos, los autores concluyeron que las inyecciones intraarticulares de BT-A podían disminuir en aproximadamente 1 punto la cantidad de dolor articular causado por enfermedad osteoarticular dolorosa. Los investigadores también observaron una disminución poco significativa en el puntaje de dolor pasados 6 meses desde la aplicación de la inyección intraarticular.