El grupo de investigación de enfermedades digestivas y macrobiota del Instituto de Investigación Biomédica de Girona (IDIBGI) se ha propuesto averiguar si el pan elaborado de forma tradicional puede ser considerado un alimento probiótico. Para ello contarán con una ayuda económica del programa Retos del Ministerio de Ciencia y la colaboración de la empresa catalana Elias Boulanger.

Según recuerda el IDIBGI, y recoge la agencia EFE, estudios previos ya habían demostrado que el pan tradicional cuenta con unas propiedades nutricionales superiores al pan industrial fabricado, generalmente, con harinas de baja calidad.

Lo que se pretende ahora es “analizar si el pan tradicional tiene el valor añadido de ser probiótico, con una cantidad de bacterias que tengan un efecto beneficioso para una patología determinada”, explica Xavier Aldeguer, jefe del servicio de Aparato Digestivo del Hospital Trueta, en Girona. El estudio constará de una primera fase de análisis de las levaduras del pan tradicional y una segunda fase en la que se valorarán sus efectos probióticos mediante exámenes de heces.