“Esto demuestra la importancia de tener una ingesta suficiente de vitamina A” pues el cuerpo no puede producirla por sí misma, lo que provoca que la deficiencia de ácido retinoico pueda suponer un problema hematológico, asegura Nina Cabezas-Wallscheid, primera autora de la publicación.

Los científicos también tienen esperanzas en nuevas perspectivas en el tratamiento del cáncer. Existe evidencia de que las células cancerosas, de la misma manera que ocurre en las células madre sanas, descansan en un estado de latencia. Cuando están en estado latente, su metabolismo está casi completamente inactivo y esto las hace resistentes a la quimioterapia, explica la investigadora.

"Cuando entendamos en detalle cómo la vitamina A o el ácido retinoico envía a estados de latencia a las células madre normales y malignas, podremos tratar de invertir los papeles. Si pudiéramos hacer que las células cancerosas entraran en un estado activo, temporalmente, podríamos hacerlas vulnerables a las terapias modernas”, matiza Wallscheid. A pesar de no conocer el mecanismo, el investigador considera necesario tratar la deficiencia de ácido retinoico.

Los investigadores analizaron todo el genoma de las células individuales y descubrieron que la transición de inactivo a activo en las células madre y en las células progenitoras era continuo y seguía una ruta de acceso diferente para cada célula individual. Los científicos hallaron que determinados tipos de células se desarrollaban paso a paso con un patrón definido, lo que revoluciona el concepto de cómo se produce la diferenciación de células en el cuerpo.