Los ensayos clínicos giraban en torno al acné, la psoriasis, la dermatitis atópica, el eccema, el vitíligo, la alopecia, la dermatitis seborreica y el liquen plano, especialmente. De los 626 artículos, 97 se realizaron de manera exclusiva en EE. UU mientras que otros 164 se realizaron de manera parcial en EE. UU. De los 97 estudios que se realizaron en las regiones estadounidenses, 58 informaron sobre la demografía racial y étnica de los participantes del estudio.

De estos 58 estudios, el 74% de los 13.681 participantes eran blancos. 46 investigaciones incluían razas distintas de las blancas de un total de 11.140 participantes. De ellos, el 72% eran sujetos blancos; 13%, afroamericanos; 14,7%, hispanos; y 3,3%, asiáticos. Los autores observaron que los artículos sobre el eccema y el acné tenían más probabilidades de incluir a más del 20% de participantes con diversidad racial que los estudios de psoriasis.

Las entidades que financian y publican los estudios pueden reforzar la diversidad racial de población en los ensayos clínicos al priorizar este tipo de investigaciones, ha señalado Arash Mostaghimi, investigador del Brigham & Women's Hospital and Harvard Medical School de Boston y autor del estudio.

En opinión del investigador, son dichas entidades las que pueden exigir que se presenten datos en los que se reflejen datos raciales y étnicos. Realizar un esfuerzo para que se incluya esta información podría mejorar la diversidad racial que se incorpora en los estudios y, por tanto, la investigación en la práctica clínica, sugieren los autores que han participado en la revisión.