Este microscopio de rayos X gigante permitió que el equipo fuera capaz de visualizar la estructura y la dinámica de una proteína llamada CshA, que se considera que tiene un papel importante en la endocarditis infecciosa, en el traspaso de las bacterias bucales de Streptococcus gordonii a los tejidos del corazón.

Los investigadores querían averiguar si la CshA establecía un enlace molecular que permitiera que la bacteria se uniera a la superficie de las células humanas. Así, encontraron “un nuevo mecanismo por el que las bacterias S. gordonii tienen capacidad de unirse a los tejidos humanos al que hemos llamado mecanismo “pinza de sujeción” o “abrazadera” (catch-clamp)”.

El estudio, publicado en la revista Journal of Biological Chemistry, demostraba que una porción de la proteína la CshA es suficientemente flexible como para ser trasladada fuera de la superficie en la que se encuentra la bacteria, a modo de lazo. Los contactos de este lazo con la glicoproteína fibronectina permitían que la CshA y la fibronectina pudieran transportarse a otros lugares del cuerpo, provocando endocarditis infecciosas. 

Los científicos consideran que este trabajo “abre nuevas vías para desarrollar la inhibición de ciertas moléculas implicadas en el proceso de unión del mecanismo “catch-clamp” descubierto. Esta última opción es particularmente interesante, pues las bacterias son menos propensas a generar resistencias a agentes implicados en múltiples pasos de un proceso infeccioso”.  

“La visión molecular que proporciona nuestro estudio proporciona una posibilidad realista para poder empezar a desarrollar agentes que eviten la unión de proteínas que estén vinculadas con el Streptococcus y otras bacterias relacionadas con la endocarditis infecciosa", explica Angela Nobbs, que ha codirigido el estudio.