Juan Berenguer, del Hospital Gregorio Marañón, y Juan González, del Hospital La Paz, ha calificado de “espectaculares” los resultados. Entre 2009 y 2015 la prevalencia de la infección activa de hepatitis C fue del 35% frente al 47% que se ha logrado en tan solo un año, ha señalado Berenguer.

El estudio se llevó a cabo en 43 centros sobre una población de 38.904 pacientes, que supone casi un tercio del total de personas con VIH en España. El estudio atribuye el descenso de la prevalencia de la coinfección al acceso a los fármacos innovadores, que pasó del 59,3% de los pacientes en 2015 al 74,7% en 2016. Los investigadores pretenden repetirlo anualmente.

Universalizar el tratamiento

Un 25% de los pacientes no está tratado, lo que supone entre 10.000 y 12.000 personas que no cumplen los criterios debido a que se encuentran en estadios menos avanzados.

Estas personas, "desde un punto de vista hepático están bien y no existe urgencia en tratarlos”, pero “si nos quedamos ahí, haremos un flaco favor para erradicar la coinfección”, señala González. Los infectólogos confían en que el Consejo Interterritorial de Salud, que podría celebrarse la semana que viene, y el Ministerio de Sanidad lleguen a un acuerdo para universalizar el tratamiento.

Así, aseguran que “a partir de ahí, estaremos a un tiro de piedra de eliminar el virus de la hepatitis C en los pacientes con VIH". Antonio José Pérez Molina, presidente de Gesida, ha incidido en que proporcionar el tratamiento para todos "es bueno para la sociedad porque se protege a la población”.