Según recoge Renal & Urology News, el trabajo usó datos de 3.765 participantes en el Coronary artery risk development in young adults study, de los cuales 3.131 (el 83%) informaron de que consumían o habían consumido marihuana.

Durante los 10 años siguientes, 504 individuos experimentaron una rápida disminución de la tasa de filtración glomerular estimada, medida a través de la cistacina C. Durante los 15 años siguientes, 426 desarrollaron albuminuria.

El análisis multivariable de los datos mostró que el consumo de marihuana no estaba asociado significativamente con el cambio o disminución de la tasa de filtración glomerular estimada o en la albuminuria.

En un comunicado de la sociedad, la investigadora principal, Julie H. Ishida, aseguró que los resultados no son suficientes para fundamentar la toma de decisiones sobre el uso de marihuana. “Es posible que la asociación entre el uso de marihuana y la función renal sea diferente en otra población”, apuntó la especialista, quien aboga por realizar más estudios.