Giardia duodenalis es uno de los parásitos protozoarios intestinales más comunes en humanos, y más de 1.000 millones de personas en el mundo están en riesgo de contraerlo, según informa ISGlobal. Aunque es una enfermedad típicamente asociada al agua contaminada en zonas pobres de países en desarrollo, la infección está reapareciendo en países industrializados.

Según subrayan los científicos, los síntomas de la giardiasis varían mucho, desde infecciones asintomáticas hasta diarrea crónica. Las causas de estas diferencias podrían estar relacionadas con la edad, la previa exposición al parásito y el grupo genético al que pertenece el sujeto. Algunas infecciones son resistentes al tratamiento habitual con nitroimidazol y, actualmente, no hay tratamientos de segunda línea validados.

100% de eficacia con quinacrina

Por este motivo, los investigadores decidieron estimar la proporción de giardiasis resistente al nitroimidazol en pacientes de 3 unidades de Medicina Tropical, intentar describir los factores de riesgo asociados a la persistencia de la infección y evaluar, en los casos refractaros, la eficacia de quinacrina, un antiguo fármaco utilizado como antimalárico.

Los resultados mostraron que, de los 77 pacientes analizados, alrededor del 20% de las infecciones persistieron, a pesar del tratamiento con nitroimidazol. Entre todos ellos, 8 no habían viajado fuera de España en los últimos 6 meses. Según pudieron comprobar, un tratamiento de 5 días de quinacrina fue 100% eficaz para eliminar al parásito en los pacientes con giardiasis.

El tratamiento no mostraba efectos secundarios graves asociados a dicho fármaco cuando era administrado por más tiempo o a dosis más elevadas. Los autores concluyen que la quinacrina podría considerarse como una segunda línea de tratamiento, aunque aseguren que se necesitan más estudios sobre la eficacia y seguridad de este fármaco para aprobar su uso contra la giardiasis.