Los productos de limpieza pueden resultar tan perjudiciales para los pulmones como el humo. Esa es una de las conclusiones que ha extraído Øistein Svanes, autor principal de un estudio publicado en American Journal of Respiratory and American Thoracic Society. Los resultados apuntan a una peor función pulmonar de aquellas mujeres que realizan tareas de limpieza y utilizan algunos artículos nocivos como los aerosoles perfumados. 

Los investigadores de la Universidad de Bergen, en Noruega, analizaron los datos de 6.235 participantes de la European Community Respiratory Health Survey. Los resultados mostraron que los productos de la limpieza producían un mayor deterioro en los pulmones de las mujeres que en los de los hombres. Además, el asma también fue más común en las mujeres que estuvieron expuestas a productos de limpieza.

Así, el asma afectó más a las mujeres que trabajan como empleadas de la limpieza (13,7%) o como empleadas del hogar (12,3%) en comparación con aquellas que no limpian en sus casas ni en el trabajo (9,6%). El volumen espiratorio forzado en un segundo, referido al volumen de aire expulsado durante el primer segundo de la espiración forzada, disminuyó 3,6 ml/año más rápido en mujeres que limpiaron en el hogar y 3,9 ml/año más rápido en trabajadoras de la limpieza.

La capacidad vital forzada, referida a la capacidad máxima de captar y expulsar aire, disminuyó 4,3 ml/año más rápido en mujeres que limpiaban en casa y 7,1 ml/año más rápido en mujeres que trabajaban como limpiadoras. Los autores consideran que la disminución de la función pulmonar podría atribuirse a la irritación que la mayoría de los químicos de limpieza causan en las membranas mucosas que recubren las vías respiratorias.

Con el tiempo, la irritación crónica puede producir cambios a largo plazo en las vías respiratorias y en la remodelación de las mismas. “Los productos químicos son generalmente innecesarios. Las telas de microfibra y el agua son más que suficientes” para la mayoría de superficies que se limpian, según ha indicado Øistein Svanes. El autor considera que es necesario regular los productos de limpieza e instar a los empresarios a fabricar productos de limpieza que no puedan inhalarse y no sean nocivos para la salud.