Tener más hormonas masculinas que femeninas aumenta el riesgo de padecer patologías cardiovasculares en mujeres posmenopáusicas, según un estudio realizado por la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos), cuyos autores proponen realizar pruebas hormonales en las analíticas que se llevan a cabo para la detección de factores de riesgo cardiovascular.

Según informa la agencia EFE, los investigadores han evaluado a más de 2.800 mujeres con 65 años de media a lo largo de 12 años, en los que se detectaron 283 casos de enfermedad cardiovascular. Así, entre las mujeres que no padecían ninguna patología cardiovascular, cerca del 5% desarrollaron una en menos de 5 años, de acuerdo con el estudio, publicado en la revista del Colegio Estadounidense de Cardiología.

Los autores concluyen que el aumento del riesgo cardiovascular tiene relación con el incremento de hormonas masculinas que se produce tras la menopausia. Mientras que antes de la menopausia las mujeres tienen más hormonas femeninas que masculinas, después el nivel de hormonas masculinas se iguala al de femeninas e incluso se coloca por encima.

“Es demasiado pronto recomendar a todos los doctores que midan los niveles de hormonas, pero es algo que debería considerarse en el futuro, como lo es revisar el colesterol o la presión arterial, para ver luego cómo podemos reducir este riesgo”, ha explicado a EFE Erin Michos, profesora de medicina en la Universidad Johns Hopkins.

Según la investigadora, de momento no existe una solución para compensar el desequilibrio entre hormonas masculinas y femeninas que se produce en las mujeres tras la menopausia, pero sus indagaciones confirman que las hormonas femeninas relajan los vasos sanguíneos y reduce las concentraciones del llamado colesterol malo, mientras que las hormonas masculinas en las mujeres pueden aumentar la presión arterial y facilitar la resistencia a la insulina.

“Esto demuestra que es un riesgo para las mujeres al que debemos prestar atención, y necesitamos más estudios para averiguar cómo tratar a estas mujeres para reducir el riesgo”, ha añadido la autora de este estudio, realizado en un país donde las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la causa principal de muerte entre las mujeres. De hecho, son responsables de una de cada 4 muertes, por delante del cáncer, que es la segunda causa.