Los actuales modelos de atención sanitaria a la apnea obstructiva del sueño (AOS) giran en torno a la labor de médicos especialistas del sueño; sin embargo, excluir del diagnóstico y tratamiento a los médicos no especializados en esta patología, puede ser costoso e ineficiente. Con esta hipótesis, la escuela de medicina de la Universidad de Minnesota ha llevado a cabo una comparación entre la calidad asistencial de médicos especialistas y no especialistas en AOS.

Según informan los autores, los resultados intermedios incluyeron la búsqueda de casos, el uso de los recursos, los costes y el tiempo hasta el inicio del tratamiento, mientras los resultados primarios se centraron en el paciente:

  1. Mortalidad.
  2. Acceso a la atención.
  3. Nivel de calidad de vida.
  4. Adherencia al tratamiento.
  5. Nivel de satisfacción del paciente.
  6. Puntuaciones de síntomas y eventos adversos.

El análisis, publicado en Annals of Internal Medicine, incluyó 580 casos (77% hombres con 52 años de media) recogidos en 4 estudios observacionales. Tanto la adecuación de las pruebas diagnósticas como la clasificación de la gravedad de la AOS resultó similar entre los médicos expertos y los médicos no especialistas en sueño. Al analizar 1.515 casos (68% hombres) recogidos en 5 ensayos aleatorizados y 3 estudios observacionales, Ken M. Kunisaki y su equipo hallaron una similitud significativa en el nivel de adherencia y la calidad de vida de pacientes tratados por uno y otro tipo de médicos.

Con estos datos, los autores concluyeron que “la capacidad de atención por médicos no especialistas en sueño y médicos especializados en sueño es similar en adultos con AOS conocida o sospechada”. No obstante, señala Kunisaki, “se necesitan más estudios para determinar el modelo de atención más adecuado, así como para determinar la reproducibilidad de los resultados en entornos no académicos y entre médicos menos experimentados”.