La supervivencia de la fístula arteriovenosa depende sobre todo de la edad del paciente y el diámetro de las venas, aunque los factores hemodinámicos arteriales muestran valor pronóstico en la permeabilidad a largo plazo. Es la conclusión de un estudio de investigadores del Hospital de Sabadell sobre los factores predictivos para el fracaso de la citada fístula arteriovenosa.

Según explican los autores, la supervivencia de la fístula arteriovenosa es importante para garantizar la efectividad del tratamiento de hemodiálisis. Sin embargo, los factores pronósticos para definir dicha supervivencia a corto y largo plazo no están bien definidos. El trabajo, presentado en el último Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nefrología (SEN), tenía como objetivo evaluar algunos de esos factores.

Con ese fin, se realizó un estudio prospectivo que incluyó a 117 pacientes con fístulas arteriovenosas nativas incidentes entre el 1 de enero de 2011 y el 31 de diciembre de 2015; tenían 65,7 años de media y más de la mitad eran hombres. Se analizaron los datos del seguimiento de laboratorio, el mapeo ecográfico prequirúgico y las comorbilidades.

La hipertensión, diabetes y enfermedad vascular severa estuvieron presentes en un 87, un 51 y un 41% de los pacientes, en los que la muñeca fue la localización más común de la fístula arteriovenosa. Esta fracasó de manera precoz en el 20% de los casos y tuvo una supervivencia a los 2 y a los 5 años del 66 y el 61% respectivamente. La edad avanzada y el diámetro de la vena fueron los únicos factores que influyeron en el fracaso temprano de la fístula.

Asimismo, el pico de velocidad sistólica radial y cubital mostraron valor predictivo en la supervivencia secundaria de la fístula arteriovenosa nativa. Con todos los datos, los autores concluyeron que los predictores de permeabilidad precoz y tardía son diferentes y que el diámetro de las venas y la edad son los factores con mayor impacto en el fracaso precoz de la fístula.