Eduardo Ceballos, del servicio de Oncología del Complejo Hospitalario de Cáceres ha llevado a cabo una evaluación GRADE del ensayo clínico Housaki VTE Cancer Trial, que compara la utilidad del edoxabán oral y la dalteparina para el tratamiento de pacientes con tromboembolismo venoso (TEV) asociado a cáncer. “El TEV asociado a cáncer es una complicación muy frecuente y constituye una de sus principales causas de morbimortalidad, siendo además mayor la probabilidad de trombosis recurrente y de sangrado en el paciente oncológico”, resume el texto, publicado por el grupo Evalmed, de evaluación de nuevos medicamentos.

Puesto que el cáncer en sí mismo se asocia con un estado de hipercoagulabilidad, la aparición del TEV “ensombrece el pronóstico de la enfermedad oncológica tanto a corto como medio plazo llegando a duplicar la probabilidad de muerte al año”. Estudios previos han mostrado que las heparinas de bajo peso molecular disminuyen la tasa de recurrencia de eventos tromboembólicos, con un riesgo de sangrado similar al de los antagonistas de la vitamina K; sin embargo, su efectividad era desconocida más allá de los 6 meses.

El ensayo clínico Housaki VTE Cancer Trial, analizado por Ceballos, compara el tratamiento con edoxabán oral diario frente a la dalteparina subcutánea diaria. Según la revisión de Ceballos, los resultados del estudio son consistentes, aunque existen ciertos aspectos a tener en cuenta, como la falta de una asignación oculta para los pacientes y médicos que hacen el seguimiento y el conflicto de intereses sobre la figura de Raskob, investigador principal, ya que recibió pagos de Daiichi Sankyo y una decena de laboratorios.

Con estos datos, los expertos hacen una “recomendación débil” a favor de utilizar edoxabán en pacientes con cáncer activo e indecencia de TEV, cuya opción principal sea la dalteparina, cuando prevalezca el riesgo embólico sobre el hemorrágico. Sin embargo, cuando prevalezca el hemorrágico, los especialistas apuestan por la dalteparina. Respecto a la recurrencia de TEV o hemorragia mayor, ambos compuestos presentaron evidencia moderada de resultados similares. Por otro lado, la dalteparina presenta el inconveniente de la administración subcutánea y un mayor coste (3.569 euros anuales) frente al edoxabán (1.060).