“Para reducir el número de muertes, es de vital importancia garantizar que las personas que tienen malaria grave sean rápidamente identificadas y tratadas”, explica Ross Boyce, autor del estudio e investigador en la división de enfermedades infecciosas de la University of North Carolina at Chapel Hill.

Durante un período de 6 meses, 2.678 niños con fiebre se sometieron a pruebas de malaria mediante un test rápido en el Bugoye Level III Health Center in the Kasese District of Western Uganda. Casi el 50% de los sujetos analizados obtuvo resultados positivos para la prueba de malaria y 83 cumplían con los criterios de malaria grave.

El test rápido para detectar la malaria grave tuvo una sensibilidad y especificidad del 97,6%, según se refleja en el estudio publicado en la revista Clinical Infectious Diseases. La prueba tuvo una mayor sensibilidad en niños menores de 5 años de edad. Cuando un niño sufre malaria severa, los médicos permiten que este sea remitido a un centro de salud mejor equipado para manejar mejor los síntomas de la enfermedad.

Los test rápidos para identificar enfermedades existen desde hace tiempo, recuerdan los expertos. “Sin embargo, hemos demostrado que estas pruebas simples pueden utilizarse para proporcionar información detallada, más allá de un resultado positivo o negativo. Aunque este enfoque no es perfecto, podría ayudar a que los profesionales que no tienen los conocimientos médicos suficientes puedan tomar decisiones importantes relacionados con el diagnóstico”, concluye Boyce.