El Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles ha puesto en marcha una Unidad de Fragilidad con el objetivo de que los pacientes mayores frágiles que han sido ingresados tengan el mínimo deterioro funcional durante su estancia en el hospital. El programa, iniciado por el Servicio Madrileño de Salud en varios hospitales públicos de la región, pretende que el paciente pueda reincorporarse a su vida cotidiana lo antes posible.

“Lo que prima, principalmente, en esta unidad es el criterio de independencia del paciente, lo que va un poco en contra de los criterios clásicos de hospitalización”, ha explicado Enrique Ruiz Escudero, consejero de Sanidad, quien ha matizado que “el paciente tiene que tener muy claro que tiene que movilizarse al máximo, sin olvidar la parte clínica”.

David Lucas, alcalde de la localidad, ha indicado que la esperanza de vida es cada vez superior motivo por el que algunas enfermedades pueden tender a la cronicidad donde antes acababan con la vida del paciente. Ello implica que exista un mayor número de pacientes ancianos con enfermedades. De ahí la necesidad de que se creen unidades de fragilidad centradas en estos sujetos.

La Consejería de Sanidad ha indicado que existen investigaciones que muestran que los adultos mayores hospitalizados pasan solo el 3% de su tiempo de pie o caminando, a pesar de que menos del 5% de ellos tienen órdenes médicas de reposo en cama, motivo por el que resulta vital implantar iniciativas como la creación de la Unidad de Fragilidad del Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles.

“Todas las prácticas hay que orientarlas a este tipo de unidades, es donde va la Medicina en toda España”, motivo por el que dicho modelo “es exportable al resto de hospitales del Servicio Madrileño de Salud”, señala Ruiz Escudero para justificar que continuarán trabajando en esta línea centrada en el paciente frágil.