Actualmente, el síndrome metabólico es uno de los principales problemas de salud pública del siglo XXI, según informan los expertos de la SEMI. Este síndrome se caracteriza por presentar obesidad abdominal, hipertensión arterial y trastornos en los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre. Además, aumenta hasta 2 o 3 veces la enfermedad cardiovascular.

Ena Muñoz ha informado sobre los principales problemas derivados de la diabetes en la XII Reunión de Diabetes y Obesidad de la SEMI que ha reunido a más de 650 especialistas en Barcelona. Durante el encuentro, se ha actualizado la información disponible sobre la diabetes y la obesidad para centrarse en aspectos concretos como el control del colesterol, la osteoporosis o las afecciones del pie diabético, que son las que más repercuten en el paciente.

Principales complicaciones

El pie diabético es “una de las complicaciones más frecuentes que sufren los pacientes con diabetes tipo 2 y que provoca la aparición de infecciones que pueden progresar hasta la gangrena y las amputaciones”, explica Ena Muñoz, si bien existen otras problemáticas asociadas. Entre el 24 y el 40% de los pacientes diabéticos tipo 2 tienen nefropatía diabética, que implica una filtración deficiente del riñón, informan los especialistas de la SEMI.

La nefropatía diabética “repercute, además, en que los pacientes con diabetes y enfermedad renal presentan mayor riesgo de sufrir complicaciones cardiovasculares, tales como el ictus o la muerte de causa cardiovascular, a la vez que condiciona la selección de los fármacos que se pueden administrar para tratar la diabetes”, recalca el coordinador del Grupo de Diabetes y Obesidad de la SEMI.

Población de riesgo

Ricardo Gómez Huelgas, vicepresidente primero de la SEMI, ha presentado un documento titulado ¿Qué ha cambiado en el tratamiento de la diabetes tipo 2 en el paciente anciano? Nuevo Consenso de Sociedades en la mesa redonda titulada Actualización en diabetes y obesidad. El objetivo de la creación de este consenso es mejorar la atención de los pacientes ancianos que tengan diabetes para evitar que, además del cansancio, puedan tener problemas visuales, caídas o pérdida de masa muscular.

Asimismo, y junto con el riesgo de amputaciones, es importante informar a los pacientes obesos de que existen otras problemáticas asociadas, como la deficiencia de vitamina D o el riesgo de fractura debido a que estos sujetos tienen más dificultades para moverse y un mayor número de caídas. En concreto, en las mujeres posmenopáusicas con obesidad existe más de riesgo de fractura de húmero y de tobillo, según han concluido los especialistas de la SEMI.