La adicción tecnológica puede aparecer, con mayor probabilidad, en verano debido a que hay más tiempo libre para el acceso a móviles y redes sociales. Tal y como informa EFE, el director del área de Nuevas Adicciones de la Clínica Triora MonteAlminara, Antonio Soto, ha advertido de que el peligro de que menores y jóvenes adquieran malos hábitos e incluso padezcan problemas de adicción tecnológica puede aumentar en verano.

Soto ha explicado que el uso de videojuegos y dispositivos tecnológicos suele ser más permisivo por parte de los padres durante el verano y tiende a incrementarse debido a que se dispone de más tiempo libre. El director del área de Nuevas Adicciones de la Clínica Triora recomienda a los padres programar el uso de juegos y dispositivos en función de la edad de los hijos.

Con el fin de evitar que aparezca la adicción tecnológica este especialista aconseja el uso de aplicaciones con seguridad y protección como cortafuegos y control parental. Asimismo, recomienda el uso de videojuegos y aplicaciones que fomenten actividades de ocio y ejercicio físico al aire libre.

Cuanto menores son los niños, más relevante puede ser el problema, indica Soto, ya que son más vulnerables a contenidos inadecuados y a adquirir hábitos poco saludables que pueden derivar en trastornos del sueño y problemas sociales. La última Encuesta sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias en España del Ministerio de Sanidad revela que, cerca del 21% de los estudiantes de entre 14 y 18 años tiene un uso compulsivo de internet y el 6% realiza apuestas y consume juegos de azar en línea.

El psicólogo afirma que es esencial que los padres estén atentos para detectar una posible adicción tecnológica o cambios significativos en los hábitos cotidianos referidos al sueño, alimentación o excesivo sedentarismo para así poder solicitar asistencia profesional cuando empiecen a notar los primeros síntomas.

Según resume este experto, “no conviene esperar a que los casos se conviertan en graves para pedir orientación o ayuda terapéutica, ya que la recuperación de los hábitos saludables, en las fases iniciales del problema, resulta mucho más sencilla, favorable y suele ser suficiente con un tratamiento ambulatorio y seguimiento familiar para reconducir el problema”.