Para realizar el trabajo, los investigadores enviaron encuestas a radiólogos de 129 hospitales; estas incluían preguntas sobre la organización del servicio, tipo y marca del escáner, extensión del estudio, técnica empleada y protocolo de administración del contraste. Respondieron 59 hospitales respondieron con datos de 91 equipos.

En un 61% de los hospitales solo se modificaba la dosis de contraste en pacientes con pesos extremos y en el 22% no existía individualización. La mayoría de los centros realizaba un estudio del tórax y abdomen superior con contraste, un 42,4% con una única adquisición toracoabdominal y un 55,9% con 2 adquisiciones independientes.

Estos resultados muestran escasa variabilidad entre los hospitales respecto al tipo de escáner empleado, la extensión del estudio y los parámetros técnicos empleados en la estadificación del cáncer broncopulmonar. Hay una amplia división, eso sí, entre el empleo de una o 2 adquisiciones para el tórax y el abdomen, algo que está relacionado con la marca del escáner y el carácter universitario o no del hospital.