La fiebre de Crimea-Congo “hay que tratarla en unidades especializadas porque supone un riesgo para el personal sanitario. En el hospital pinchamos y sacamos sangre a los pacientes, por lo que hay más probabilidades de contagio al personal sanitario”, asegura Arribas en declaraciones concedidas a MedLab.email.

En relación a las unidades especiales, Arribas recalca que los casos de fiebre de Crimea-Congo del año pasado fueron atendidos en la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel de La Paz Carlos Tercero, que “es la misma unidad en la que se atendieron los casos de ébola. En ella tenemos una protección muy grande para que no se produzcan contagios. Lo principal es que el personal sanitario esté advertido de que pueden darse estos casos”.

Fomentar la prevención

Para tomar las distintas medidas de precaución, los médicos deben valorar la gravedad de los síntomas pues no es lo mismo que tenga solo fiebre a que tenga hemorragias profundas, según resalta el autor. No obstante, y aunque el virus “no se transmite fácilmente entre humanos” salvo al extraer sangre y otros métodos usados en los hospitales, este virus fue detectado en garrapatas infectadas de 4 zonas de Extremadura, una zona de Castilla-León, otra de Castilla-La Mancha y en Madrid, recuerda Arribas.

Los resultados de dicho estudio fueron publicados por el Ministerio de Sanidad en abril. Los artrópodos infectados se localizaron en 7 municipios de las 11 comarcas ganaderas. Aunque “no todas las garrapatas” están infectadas existe un pequeño porcentaje que “hace posible que pueda haber nuevos casos. Desde entonces, no hemos vuelto a detectarlos, pero estamos preparados por si pudiera haberlos”, explica el coordinador.

España tiene más riesgo

El virus de la fiebre de Crimea-Congo se diagnostica a través de la técnica PCR. Gracias a este método de análisis, los investigadores detectaron que se trataba de la cepa africana, una cepa de la que solo se habían dado casos en países del sudeste continental como Rusia, Georgia, Ucrania, Albania, Kosovo, Grecia y Turquía. España podría tener más probabilidades de tener nuevos casos debido al clima cálido y a su cercanía con África, tal y como resalta a MedLab.email el investigador.

“Esta cepa viene a España, casi seguro, por aves migratorias que vienen del Norte de África”, informa Arribas. En su opinión, las altas temperaturas favorecen que la cepa Hyalomma Lusitanicum se reproduzca con más facilidad en España. Además, y según concluye, la proximidad a África también podría favorecer que las aves migratorias accedan a España de manera más sencilla, motivo por el que es importante que el personal sanitario esté informado sobre los protocolos de actuación.