La luz ultravioleta de las camas de bronceado puede contribuir a aliviar el dolor en pacientes con fibromialgia, según un estudio de los departamentos de Dermatología, Reumatología y Salud Pública del Wake Forest University Baptist Medical Center. El origen del estudio que publica el Journal of Alternative and Complementary Medicine, se remonta a una investigación previa sobre adicción al bronceado en la que algunos pacientes informaron anecdóticamente de un alivio en su dolor de espalda.

“Sabíamos por el estudio de la adicción al bronceado que la luz ultravioleta estaba aportando a los participantes algo más allá de lo obvio”, explica el dermatólogo y autor principal del texto, Steven R. Feldman, en una nota de prensa de la universidad. “Decidimos observar específicamente a los pacientes con fibromialgia porque existe una gran necesidad de tratamiento en esta área”.

El síndrome de fibromialgia es la causa más común de dolor difuso crónico, “desafortunadamente, las terapias médicas disponibles solo ofrecen mejoras significativas a menos de la mitad de los pacientes”, corrobora el reumatólogo Kenneth S. O’Rourke. “Evaluar terapias alternativas para pacientes con fibromialgia y comprender cómo se generan y mantienen las señales de dolor, son actividades importantes en muchos centros de investigación clínica”, defiende.

Fieldman y su equipo reclutaron a 19 pacientes con fibromialgia y los dividieron en 2 grupos. Mientras uno de ellos se exponía a rayos UVA, el otro asistía a sesiones ficticias de bronceado sin rayos UVA. Para evitar que los voluntarios supiesen qué grupo estaba siendo tratado, todos debían utilizar lociones bronceadoras para evitar que destacase su tono de piel.

Cuando se les preguntó por sus niveles de dolor y estado de ánimo, los pacientes que habían utilizado cabinas bronceadoras reales informaron de una mejoría modesta respecto a sus compañeros del grupo placebo. Según Feldman, “este efecto no puede deberse únicamente al calor, que aumenta el flujo sanguíneo y reduce los espasmos musculares, ya que los pacientes con UVA alcanzaron niveles de relajación superiores a los del otro grupo”.