Alrededor de 20 millas náuticas de la zona costera y de 4 provincias centrales están afectadas por un derrame de sustancias químicas desde principio de 2016. Este vertido de sustancias tóxicas, que produjo la muerte masiva de los peces, ha creado una alarma en Vietnam relacionada con el consumo de marisco.

Mientras que el pescado de las profundidades medias se consideraba seguro para el consumo, los cangrejos y camarones, que se encuentran a más profundidad, estaban contaminados por fenol tóxico, tal y como anunció el Ministerio de Salud a través del diario estatal Tuoi Tre. Esto ha llevado a las autoridades a crear un plan para examinar el marisco que entra en los muelles.

Este marisco será evaluado para comprobar si tiene sustancias químicas tóxicas, al igual que se analizarán los destinos pesqueros de los buques para evitar faenar en aguas poco seguras. Estas medidas se han iniciado 5 meses después de que apareciesen más de 100 toneladas de peces muertos.

Todo apunta a que el origen del vertido esté en una planta de acero propiedad del conglomerado Formosa en la provincia de Tinh, principal fuente de contaminantes entre los que se encuentra el cianuro y el óxido de hierro. Esta empresa ya fue condenada a pagar daños y perjuicios para compensar a los trabajadores afectados por la fuga.