El consumo de alcohol en el trabajo debe abordarse desde la prevención y no desde el castigo. Esta es la conclusión a la que ha llegado la investigadora Mirentxu Marín en la tesis doctoral titulada La prevención del consumo de alcohol en el medio laboral. Obligaciones empresarial y medidas preventivas, de la que informa la agencia EFE.

La tesis analiza las obligaciones empresariales, así como las medidas preventivas con respecto al consumo de alcohol en el trabajo, y entre las conclusiones destaca que la labor preventiva, a través del seguimiento y control médico de los trabajadores y de la formación de estos, es preferible a las medidas punitivas.

La investigadora, que ha defendido su tesis en la UPNA (Universidad Pública de Navarra), ha evaluado el impacto real que tiene el consumo de alcohol en el trabajo mediante los resultados de diversas encuestas que muestran que el consumo de alcohol en el ámbito laboral es una realidad.

Estas encuestas revelan, según destaca EFE, que ciertos profesionales son más propensos a consumir alcohol en el trabajo: hostelería, construcción y sector primario. Un 30,9% de los trabajadores de la hostelería reconoce beber habitualmente. En cuanto al perfil del trabajador que más consume responde al de hombres de categorías profesionales inferiores, de entre 24 y 34 años.

El régimen sancionador sería recomendable cuando el consumo de alcohol no deba ser considerado factor de riesgo laboral, ni consecuencia derivada del trabajo, explica a EFE la investigadora. Además, debe recurrirse a la sanción cuando “aun habiendo implantado todas las medidas preventivas posibles, el empleado persista en su conducta”.