“La cura del VHC, independientemente de lo avanzado de la fibrosis en el hígado, no solo reduce de manera radical el riesgo de progresión de la enfermedad hepática, de cáncer de hígado, trasplante y muerte debida al hígado, sino que, además, reduce el riesgo de aparición de diferentes manifestaciones extrahepáticas asociadas al VHC como la diabetes mellitus y la insuficiencia renal crónica”, afirma Juan Berenguer, coordinador de esta Cohorte de investigación.

Los pacientes con coinfección por VIH/VHC tienen una progresión más frecuente y rápida hacia la cirrosis hepática y presentan mayor riesgo de descompensación y de muerte en comparación con la población no infectada por VIH, según recalcan los investigadores. La muestra estaba compuesta por 1.625 pacientes tratados de VHC con interferón y ribavirina en 19 centros hospitalarios españoles entre los años 2000 y 2008.

36% de éxito con interferón y ribavirina

Los científicos analizaron las muertes, las complicaciones hepáticas, los problemas derivados del VIH y algunas manifestaciones extrahepáticas tales como problemas cardiovasculares, renales, óseos, diabetes mellitus, cáncer e infecciones graves no relacionadas con el sida. Los datos se obtuvieron a través de una aplicación informática que era monitorizada por el personal sanitario para garantizar que las bases de datos se correspondían con las historias clínicas de los pacientes.

En total, 592 (36%) pacientes con coinfección por VIH/VHC consiguieron erradicar el VHC. Tras 5 años de seguimiento y la consiguiente finalización del tratamiento, el estudio volvió a confirmar la cura de la hepatitis C, independientemente de que la fibrosis hepática estuviera o no avanzada. Curar el VHC disminuía el riesgo de complicaciones hepáticas, como el cáncer de hígado o la necesidad de un trasplante.

Asimismo, curar el VHC en pacientes con coinfección por VIH/VHC se asociaba con una reducción del riesgo de muerte relacionada o no con el hígado y un beneficio en la infección por VIH, pues disminuía el riesgo de progresión a sida, según recalcan los expertos. No obstante, curar el VHC no menguaba el riesgo de enfermedades cardiovasculares, de cáncer diferente al de hígado, de fracturas óseas o de infecciones graves no relacionadas con el sida, concluyen.