Yook Chin Chia, autor principal del estudio y su equipo, han desarrollado un estudio trasversal con la colaboración de 5.056 participantes, de los cuales el 58,2% eran mujeres, el 50% eran pacientes de origen malayo; el 41,4%, chinos; y el 8,6%, de India. Estos porcentajes se correlacionan directamente con la demografía malasia, que cuenta con un 50,4% de malayos, un 23,7% de ciudadanos chinos y únicamente un 7,1% de indios.

Todos ellos, procedentes tanto de zonas rurales como urbanas, se sometieron a una encuesta autoadministrada sobre el dolor de rodilla experimentado durante los 6 meses anteriores. Los resultados mostraron que el 21,1% de los encuestados habían sufrido este tipo de molestias; de esto, el 31,8% eran indios; el 24,3%, malayos; y el 15%, chinos.

Esto supone que, “la probabilidad de que una mujer india informe de una patología en la rodilla, es 2 veces superior en comparación con una mujer malaya”, concluye el autor en el paper publicado por BMJ Open. Además, hallaron una marcada “tendencia al aumento de la prevalencia de dolor con el aumento de la edad”, señala.

En este sentido, especifica Chin Chia, “la asociación entre la edad y el dolor de rodilla parecía ser más fuerte en las mujeres que en los hombres”. En general, “la prevalencia del dolor es más común entre mujeres mayores y mujeres indias, y es menos probable que aparezca el dolor en hombres chinos”, concluye el equipo.

Por otro lado, los autores indagaron en las diferencias a la hora de tratar la patología, y descubrieron que el 68,1% de los indios utilizaban algún tipo de fármaco analgésico para el dolor, mientras entre los malayos lo hacía el 75,4% y entre los chinos, el 52,1% del total. La sustancia analgésica más utilizada por todo el grupo de estudio (un 43,7%) resultó ser el aceite medicinal tópico.