Una nueva guía para manejar la adicción a los opioides ayudará a los profesionales sanitarios a la hora de enfrentarse a estos casos. Según recoge EurekAlert, esta nueva guía se ha publicado en CMAJ (Canadian Medical Association Journal) y responde a la necesidad de contar con información basada en la evidencia científica para poder responder a la crisis de adicción a estos medicamentos que está aumentando los casos de sobredosis y los fallecimientos por esta causa.

La doctora Julie Bruneu, autora principal de la guía y médico en el Centro Hospitalario de la Universidad de Montreal (Canadá), ha explicado a EurekAlert que “la crisis de adicción a los opioides es una emergencia de salud pública que afecta a todo el país”. La nueva guía para manejar la adicción a los opioides pretende convertirse en la directriz para que los profesionales pongan en marcha medidas de prevención basadas en la evidencia.

En 2016, 7,9 de cada 100.000 muertes en Canadá se produjeron por el abuso de opioides, asegura EurekAlert. La prescripción excesiva y la fabricación y distribución ilegal de opioides sintéticos como el fentanilo son aspectos que contribuyen a agravar la crisis de adicción a estos fármacos, añade.

Loa autores de la guía critican la ausencia de directrices que describan las mejores prácticas para el tratamiento de la adicción a los opioides. La nueva guía para manejar la adicción a los opioides pretende resolver este problema y proporcionar a los profesionales y a las autoridades recomendaciones de prácticas clínicas nacionales para mejorar la atención a estos pacientes.

Las recomendaciones recogidas en esta nueva guía para manejar la adicción a los opioides han sido revisadas por un panel de expertos de 43 profesionales de los Canadian Institutes of Health Research's Canadian Research Initiative in Substance Misuse (CRISM). Asimismo, se valoraron la experiencia de varios pacientes y sus preferencias en relación al tratamiento. 

Las recomendaciones que recoge la nueva guía son las siguientes:

  1. Iniciar el tratamiento con agonistas de los opioides como buprenorfina o naxolona siempre que sea posible para reducir el riesgo de toxicidad, enfermedad o muerte.
  2. En aquellos pacientes que no respondan al tratamiento con naxolona o buprenorfina, considerar el uso de metadona.
  3. En aquellos pacientes que respondan bien a la metadona pero que prefieran un tratamiento más sencillo, se debe considerar la transición a la buprenorfina o naxolona.
  4. En los pacientes que no respondan a las terapias anteriores, iniciar el tratamiento con morfina oral de liberación lenta.

Los autores de la guía recuerdan que la terapia con buprenorfina o naxolona es considerado como tratamiento de primera línea porque es más seguro y tiene un menor riesgo de sobredosis, de supresión respiratoria y es más fácil de usar, especialmente en áreas rurales.