Ciberacoso y sexting en la adolescencia (envío de mensajes de contenido erótico sexual a través de las redes sociales y mensajes) son los 2 nuevos conceptos que preocupan a la comunidad científica. Por esta razón, las universidades de Córdoba, Jaén y Sevilla han desarrollado y evaluado el programa Asegúrate para reducir el acoso en un 20% e intentar cambiar las conductas negativas.

La falta de asesoramiento a la hora de usar internet y la desinformación son 2 de los factores que más favorecen el ciberacoso y el sexting. Los grupos de investigación de las universidades mencionadas aseguran haber disminuido los niveles de agresión con su innovador programa, según informan en una nota de prensa desde la Universidad de Córdoba.

“Hasta el momento existían estudios científicos efectivos para reducir las tasas de victimización, pero no para descender las conductas de agresión, aspecto que sí se ha conseguido con Asegúrate”, explica José Antonio Casas, profesor de la Universidad de Córdoba y uno de los artífices del programa.

Tal y como se ha hecho eco la revista Comunicar, se ha conseguido disminuir en un 17% las conductas de agresión. Casas considera que los resultados avalan el programa como eficaz y útil, por lo que debería tenerse en cuenta como una herramienta de uso diario en los centros escolares con el fin de que eviten conductas negativas.

Objetivos del programa

La investigación ha sido liderada por Rosario del Rey, de la Universidad de Sevilla, en estrecha colaboración con un equipo de psicólogos de la Universidad de Córdoba. Este programa es uno de los pocos que se basan en los riesgos a los que son sometidos los jóvenes a la vez que analiza el uso excesivo de internet, el ciberacoso y el sexting.

El profesor José Antonio Casas explica que el programa “Asegúrate” se basa principalmente en el contacto con los alumnos dentro de las clases gracias a charlas formativas y a diversas prácticas. Los objetivos para terminar con el ciberacoso y el sexting se resumen en los 3 siguientes puntos clave:

  1. Desnormalización de comportamientos. Un ejemplo práctico es convencer al alumno de que “subir 350 fotos a Instagram no es algo normal”.
  2. Autorregulación cognitiva para regular la conducta impulsiva en las redes sociales.
  3. Poner fin a las ideas que consideran que no es malo enviar fotos comprometidas a personas en las que se confía.

Para llevar a cabo este programa se ha analizado el comportamiento de 479 alumnos de la ESO (Educación Secundaria Obligatoria) de centros andaluces. A todos ellos se les ha enseñado a tener un uso responsable de las redes sociales y a no participar en las agresiones virtuales. Los creadores del programa son profesores que han preparado todo el material didáctico, las actividades y una guía de conducta.