Tal y como informa SEISIDA en un comunicado, el uso de drogas puede llevar a una mayor prevalencia de conductas sexuales de riesgo, peor adherencia al tratamiento, interacciones con la medicación y un peor pronóstico de la infección. Trabajos recientes han establecido relación entre el consumo de drogas y la falta de adherencia al tratamiento antirretroviral (TAR) en pacientes VIH.

Durante los últimos años, el uso que hacen de los antirretrovirales los pacientes VIH positivos consumidores de drogas recreativas está siendo inapropiado. Esto hace necesario entender los efectos que tienen estas drogas sobre los TAR y averiguar los patrones del uso de drogas para abordarlos antes lo más pronto posible.

SEISIDA y ViiV Healthcare han realizado un estudio en el que profundizan en el uso de drogas y sus interacciones, impacto en el bienestar y en la adherencia de las personas con VIH. En la investigación forman parte varios estudios en los que participan alrededor de 2.000 personas con VIH de 20 hospitales y ONG de España.

En el estudio se entrevistó a 21 personas con VIH consumidores de droga y en TAR que consumían una media de 5,6 drogas distintas. María José Fuster, investigadora de SEISIDA, declaró que el consumo de drogas tuvo un impacto negativo en la salud en muchos participantes, sobre todo en la adquisición de infecciones de transmisión sexual (ITS). Además, se detectó que más de la mitad de los participantes se saltaban alguna dosis de medicación antirretroviral cuando consumían drogas.

El estudio asegura con que hay muy poco conocimiento sobre la TAR y las interacciones con las drogas, razón por la que los autores solicitan intervenciones informativas, así como la necesidad de fomentar la comunicación sobre el consumo de drogas entre el sanitario y el paciente. Serían necesario, según explicaron, formar a los profesionales sanitarios en ciertas habilidades para tratar el tema en consulta.

Felipe Rodríguez, director médico de ViiV Healthcare, destacó que los nuevos datos que se presentaron en el congreso sobre sida dejaban clara la necesidad de trabajar más aún en mejorar la comunicación del médico con el paciente para cuidar mejor al paciente infectado por VIH.

“Es importante poder colaborar en estudios que puedan aportar información relevante sobre aspectos clave del día a día del paciente. Este estudio, nos ha mostrado la frecuencia de posibles interacciones de los fármacos antirretrovirales y las drogas de uso recreativo, porque hoy es una realidad que existe y que puede dificultar el manejo diario del paciente infectado por VIH”, comentó Rodríguez.