El dolor crónico producido por la osteoartritis está íntimamente ligado con el riesgo de depresión, según una investigación de los departamentos de Cirugía Ortopédica y de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Escuela Universitaria de Medicina Keio, y el departamento de Terapia Ocupacional de la Universidad de Toho. Estas instituciones japonesas evaluaron los casos de 573 pacientes geriátricos con osteoartritis de rodilla sin síntomas de depresión al inicio del estudio.

Según recoge la revista de la American Geriatrics Society, tras 2 años de seguimiento el 11,9% de los voluntarios desarrollaron síntomas de depresión; este porcentaje coincidió con aquellos que habían mostrado también dolor y deterioro funcional. Para realizar esta evaluación Keiko Sugai y su equipo utilizaron el Índice de Osteoartritis de las Universidades de McMaster y Western Ontario (WOMAC) y la escala de depresión geriátrica (GDS).

Según informan los autores, el riesgo de depresión era mayor entre los pacientes cuya osteoartritis les dificultaba realizar tareas como ponerse y quitarse los calcetines o entrar y salir del coche. Las probabilidades se incrementaban también si el paciente sufría dolores durante sus horas de sueño nocturno. Según estadísticas, solo en los Estados Unidos, 54 millones de personas (13% de las mujeres y 10% de los hombres) sufren osteoartritis. Sugai y su equipo concluyeron que la evaluación continua del dolor en pacientes con osteoartritis de rodilla podría anticipar un tratamiento preventivo contra la depresión.