En estudios anteriores, ya se había demostrado que el paracetamol bloquea, además del dolor, algunas sensaciones positivas como el placer y la alegría. Para comprobar la influencia sobre la empatía, los investigadores realizaron dos experimentos. En el primero de ellos, se seleccionó a una muestra de 80 participantes universitarios. La mitad de los participantes bebió un líquido que contenía un gramo de paracetamol, mientras que la otra bebió una solución que contenía placebo.

Una hora después de su administración, los participantes leyeron ocho situaciones en las que una persona sufría algún tipo de dolor. En uno de ellos, por ejemplo, una persona sufría un corte que profundizaba hasta el hueso con un cuchillo, mientras que en otro una persona sufría la pérdida y muerte de su padre. Los participantes que tomaron paracetamol clasificaban el dolor ajeno con una puntuación mucho más baja que aquellos que habían ingerido placebo.

El segundo experimento incluyó a 114 participantes en el que cada mitad tomó las mismas cantidades de paracetamol y de placebo. Todos fueron expuestos a ruidos que oscilaban entre los 75 y los 105 decibelios. Aquellos que habían tomado paracetamol, consideraron que, tanto su dolor como el ajeno, se encontraban en una escala baja. El hecho de no sentir dolor provocó que no se plantearan si otras personas podrían llegar a sentirlo.

En otra fase del experimento, los sujetos participaban en un juego en el que quedaban excluidas varias personas que habían conocido en un inicio. A ambos grupos se les preguntó por la sensación de malestar que pensaban que podría haber sentido la persona excluida en el juego.

El grupo de personas que no había tomado placebo fue capaz de identificarse con el sufrimiento de alguien que pensaba que estaba pasando por una experiencia socialmente dolorosa, como la exclusión social. Aquellos sujetos que habían tomado paracetamol mostraron una reducción de la empatía y de la preocupación por los sentimientos de los sujetos que habían sido rechazados y que no podían participar en actividades lúdicas.

Puesto que el paracetamol es uno de los fármacos más ingeridos por la población mundial, es interesante conocer los efectos que éste fármaco puede producir tanto en uno mismo como en los demás.