Según señala la Generalitat en un comunicado, cada semana se produce un suicidio en la provincia de Castellón. Los especialistas en Psiquiatría, Rafael Mora, Ramón Palmer, Carmen Hernández y María Pardo; y la psicóloga Lidón Pardo, han coordinado este estudio que corrobora que el suicidio es un problema de salud pública que puede prevenirse si se mejora la conexión, comunicación y el cuidado de las personas que presentan un mayor riesgo de muerte por autolesión.

La investigación sobre el perfil del suicida se ha basado el análisis del número de suicidios consumados entre 2009 y 2015. El 87,9% de las personas que se suicidaron constaba en las bases de datos hospitalarias, por lo que los especialistas han podido acceder a la información clínica de 304 personas.

Los datos obtenidos por los investigadores revelan que el 55% de los casos estaba recibiendo tratamiento psiquiátrico en el momento del suicidio. El 17% de los pacientes había requerido ingreso hospitalario, según el estudio. En referencia al sexo, el estudio muestra que el 77% de las víctimas eran varones y el 23% mujeres.

Rafael Mora considera que se podrían haber evitado algunos casos dado que el 14% de las personas que se quitaron la vida lo intentaron anteriormente. “Una comunicación abierta es vital para combatir el suicidio”, añade.

Reducir el estigma y disipar mitos son 2 de los retos que debemos cumplir en el abordaje del suicidio, según este especialista, que destaca que “el papel que juegan los medios de comunicación en estos aspectos es vital”. En este sentido, opina que deben transmitirse mensajes rigurosos, cuidadosos y adecuados sobre el suicidio y su prevención.