El proyecto Innuendo, financiado por la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA), se puso en marcha hace un año y medio con el objetivo de integrar la genómica en la vigilancia epidemiológica de patógenos transmitidos por los alimentos. El departamento de Microbiología del de la Universidad del País Vasco (UPV) participa en dicho proyecto entre todas las universidades europeas.

Será, de hecho, el campus de Álava de la UPV el que acogerá la reunión. El anfitrión del encuentro será Javier Garaizar, exvicerrector del campus de Álava de la UPV y catedrático de Microbiología de la Facultad de Farmacia, quien completará la información aportada con un curso los días 12 y 13 de julio. Garaizar explica que existen técnicas novedosas para analizar el genoma de patógenos que se transmiten a través de los alimentos como, por ejemplo, la Salmonella.

Evitar la propagación por Europa

Sin embargo, este tipo de técnicas todavía no están al alcance de cualquier laboratorio de Microbiología, sino que hay ciertos programas informáticos que permiten que los estudios de secuenciación de ADN se extiendan de forma generalizada a través de plataformas tecnológicas sencillas, explica Garaizar, del proyecto Innuendo.

“El fin de estas herramientas, aún en fase experimental, es que estén al alcance de cualquier laboratorio de Microbiología sin necesidad de que un microbiólogo, un médico o un farmacéutico tengan grandes conocimientos informáticos para entender los datos de la genómica microbiana", explica a EFE Garaizar.

Las técnicas genómicas de secuenciación de los microorganismos permitirían aumentar la vigilancia alimentaria y mejorar el control de los brotes epidémicos. Si hubiera una infección por Salmonella en un país europeo, la información estaría disponible en cualquier laboratorio de Microbiología en cuestión de horas. Ello permitiría conocer si el lote de alimentos contaminado también se ha distribuido a otros lugares europeos.

"Las técnicas ya existen, ahora se necesita que lleguen a un público no especialista" para controlar y evitar las infecciones bacterianas transmitidas a través de los alimentos. Sobre todo, teniendo en cuenta que en muchas elaboraciones alimentarias se utilizan alimentos que provienen de otros países y que la distribución de los preparados también se realiza a nivel internacional, recalca el especialista.