Según informan los científicos, por cada decibelio que aumente el ruido nocturno para valores inferiores a 60 decibelios aumentan las llamadas un 11%. Las llamadas ligadas a causas respiratorias, como la neumonía, aumentan en un 13% y un 8% las que se asocian con patologías cardiovasculares (infarto agudo de miocardio o accidente cerebrovascular).

El estudio se deriva de una línea de investigación consolidada en los últimos años en la ENS-ISCIII, que relaciona el ruido ambiental en Madrid (en un 80% generado por el tráfico) con diferentes indicadores de salud. Del mismo modo, la investigación ha relacionado la contaminación acústica con la mortalidad por causas respiratorias, circulatorias y diabetes, así como los ingresos hospitalarios por estas mismas causas.

Los expertos señalan que también se ha avanzado en el estudio de los efectos en diferentes grupos de edad, se ha analizado el efecto del ruido en población infantil y en mayores de 65 años e, incluso, se ha comprobado que el ruido de tráfico está relacionado con el número de bebés con bajo peso al nacer y el número de partos prematuros que se producen en Madrid.