Al examinar los datos facilitados por el Swedish Twin Registry, los científicos llegaron a las mismas conclusiones que había manejado la comunidad científica hasta el momento. Sin embargo, al agrupar a los sujetos de estudio según su sexo y según si la patología era unilateral o bilateral, hallaron una correlación genética.

“Hemos sido capaces de demostrar que las diferentes formas de tinnitus tienen una heredabilidad significativa y, por lo tanto, una influencia genética dominante sobre los factores ambientales”, resume Christopher R. Cederroth, autor principal del estudio que publica la revista Genetics in Medicine.

“Este resultado es sorprendente e inesperado. ya que demuestra que, a diferencia del tinnitus unilateral, impulsado por factores ambientales, existe una influencia genética para el tinnitus bilateral que, además, es más pronunciada en los hombres”, explica el investigador del Departamento de Fisiología y Farmacología.

Estas conclusiones significan que los tinnitus unilateral y bilateral pertenecen a subgrupos diferentes lo que, según Cederroth “tiene una considerable importancia en la práctica clínica pero también en cuanto a una perspectiva de salud pública”. En este sentido, reclama “se necesitan más estudios genéticos que puedan abrir vías para el desarrollo de nuevos fármacos”.

Tanto en Europa como en Suecia, la prevalencia de esta patología ronda el 15% del total de la población. De estos, entre el 1 y el 2% sufre síntomas tan angustiantes que afectan negativamente a su rutina diaria, con la consecuente carga económica para la sociedad que ello implica.

“Hasta ahora no existe una cura eficaz, probablemente debido a la propia heterogeneidad de la enfermedad”, reflexiona el experto en una nota de prensa de la universidad sueca. No obstante, “estas víctimas del zumbido en los oídos necesitan un mejor cuidado que el que están recibiendo actualmente”, defiende.