De acuerdo con la organización, España está entre los países europeos con mayor prevalencia de la enfermedad renal crónica (ERC), solo por detrás de Grecia, Francia, Bélgica y Portugal. Actualmente, más de 55.000 pacientes están en tratamiento renal sustitutivo, un 20% más que hace 10 años, cuando el número de pacientes en diálisis o trasplantados se situaba en 46.000.

Cada año, unos 6.400 nuevos pacientes comienzan un tratamiento renal sustitutivo, con el consiguiente coste en términos de calidad de vida para ellos y económico para el sistema sanitario. Además, se estima que los pacientes que están en diálisis o trasplantados son solo una parte de los 4 millones de personas que sufren algún tipo de insuficiencia renal y que desconocen su enfermedad en un 25% de los casos.

Perfil del enfermo renal

Según el registro de la SEN, la mayoría de los enfermos renales crónicos tiene entre 65 y 74 años; en ese segmento de edad, la prevalencia está por encima de los 3.000 pacientes por millón de población (pmp), mientras que entre los mayores de 75 años es de 2.638 pmp y entre 45 y 64 está por encima de 1.765 pmp.

Estos datos confirman una relación entre la ERC y el envejecimiento de la población; no obstante, la sociedad destaca que también está vinculada con hábitos de vida poco saludables y factores de riesgo como la obesidad, que incrementa en más de un 80% las posibilidades de padecer enfermedad renal. En ese sentido, se estima que el 13,8% de la Enfermedad Renal Crónica en hombres y el 24,9% de la ERC en mujeres de países industrializados pueden estar asociados con sobrepeso u obesidad. Precisamente, la obesidad protagoniza este año el Día Mundial del Riñón.

“La obesidad y el sobrepeso atacan la salud del riñón tanto de forma directa como indirecta”, afirma la presidenta de la SEN, María Dolores del Pino.

“Directamente, la obesidad puede causar enfermedad renal poniendo una carga indebidamente alta sobre los riñones y generando cambios metabólicos dañinos como inflamación y oxidación. Indirectamente, induciendo o empeorando la diabetes y la hipertensión, factores de riesgo de enfermedad renal, y también es factor de riesgo para litiasis renal y algunos cánceres como el del riñón”, explica la especialista.

En opinión de la representante de los nefrólogos, “si la sociedad fuera más consciente del coste en calidad de vida que tiene la enfermedad renal, vigilaría mucho más la salud de sus riñones”. “La población no es consciente de que una persona que requiere diálisis pasa conectado a una máquina más de 12 horas semanales; 12 horas que no puede dedicar a la familia o los amigos, a su trabajo o a sus hobbies”, insiste.

Para concienciar sobre necesidad de llevar un estilo de vida saludable para proteger la función renal, la SEN ha puesto en marcha la campaña #muevetuspies, que quiere también fomentar el ejercicio físico entre la población a través de un concurso. De ella hablaron el martes María Dolores del Pino y el presidente de ALCER, Jesus Molinuevo, con la presidenta de la Comisión de Sanidad del Senado, Carmen de Aragón.