Miguel A. Moyano-Santiago y Juana M. Rivera-Lirio son los autores de este proyecto que ha comprobado que la mayoría de los planes de salud reducen las medidas específicas en materia de sostenibilidad una vez expuestas. Esto sucede, sobre todo, en temas económicos y medioambientales, tal y como publica la Agencia SINC.

El presupuesto económico para el plan de salud no se menciona más que en la mitad de las comunidades autónomas examinadas. Extremadura y Canarias suponen una clara diferencia en cuanto al esfuerzo económico en cada área de intervención respecto al resto.

Las especialidades más perjudicadas en los planes de salud son Nefrología y lo relacionado con la dependencia, mientras que las áreas con más presupuesto económico son el cáncer, las enfermedades del corazón y los riesgos para la salud. El medioambiente tampoco queda en buena posición en las 11 comunidades autónomas analizadas.

El medioambiente solo influye un 40% en los planes analizados, y el plan de salud de Andalucía destaca como el más orientado en materia medioambiental. En el resto de las comunidades, este factor es obviado.

Por su parte, la dimensión social está muy reflejada en los planes de salud e incluye a distintos grupos de interés, pacientes entre ellos, ya sea en la fase de creación del plan o como receptores de la comunicación por parte de las autoridades sanitarias.

Según los autores del estudio, los planes de salud pueden avanzar en criterios que integren aspectos sociales, ambientales o económicos que contribuyan a la sostenibilidad de los sistemas sanitarios de España.