El Grupo de trabajo de servicios preventivos de los EE. UU. (USPSTF, por sus siglas en inglés) ha actualizado sus recomendaciones sobre la detección de escoliosis idiopática en adolescentes asintomáticos y la influencia de este cribado en el desarrollo adulto.

Según indica el texto, la escoliosis idiopática de, al menos, 10º afecta hasta al 3% de adolescentes estadounidenses de entre 10 y 16 años. Una curvatura superior a los 40º en la madurez esquelética supone un mayor el riesgo de discapacidad, dolor y trastornos pulmonares y estéticos en la vida adulta.

Con estos datos, los científicos se propusieron comprobar si la identificación temprana de la escoliosis leve podría retrasar o detener el avance de la curvatura antes de la madurez esquelética y mejorar así los resultados a largo plazo.

Según los resultados que publica el Journal of the American Medical Association (JAMA), las 3 pruebas de detección de la escoliosis idiopática -flexión hacia adelante, escolómetro y topografía de Moiré- muestran, en conjunto, una precisión máxima, una especificidad del 99,2% y una sensibilidad del 93,8%. La exactitud es menor cuando los ejercicios de cribado se realizan por separado.

El USPSTF encontró evidencias de que el tratamiento mediante refuerzo de la columna podía retrasar la progresión de la curvatura en adolescentes; no así el tratamiento con ejercicio o cirugía. Aún así, la entidad estadounidense concluyó que la evidencia actual es aún insuficiente para determinar el equilibrio entre los beneficios y los daños del cribado de la escoliosis idiopática del adolescente.