Según recoge la agencia DPA, cuando se coloca una sonda, las bacterias tienen más facilidad para ascender hasta la vejiga, dando lugar a infecciones tanto en hombres como en mujeres. Para evitarlas, lo mejor es prescindir de este instrumento. Si no es posible, el experto recomienda que se mantengan solo el tiempo necesario y que, en el caso de los hombres, se opte por colocar colectores en lugar de sondas.

La E. coli es la bacteria que causa la mayoría de las infecciones del tracto urinario, que provocan quemazón y alteraciones en la micción. En casos severos, cuando la infección alcanza los riñones, los síntomas incluyen fiebre, dolor de espalda, náuseas y vómitos. En pacientes mayores, es posible que la patología afecte a su estado mental.