Asimismo, este protocolo contribuirá a aumentar las coberturas actuales de vacunación en adultos. Según señala la SEGG en este documento, la vacunación es una de las estrategias coste-efectivas más importantes en la prevención primaria de las enfermedades infecciosas. Los programas de vacunación durante la infancia, recuerda la SEGG, ha supuesto enormes beneficios.

“Gracias a estos programas”, ha explicado López Trigo, “se han alcanzado importantes coberturas de vacunación y se ha disminuido significativamente la incidencia y morbimortalidad de las enfermedades inmunoprevenibles.

Sin embargo, la vacunación del adulto no recibe las mismas prioridades, cuando en muchos casos, su sistema inmune está debilitado y teniendo en cuenta las previsiones de envejecimiento de la población. Por ello, resulta prioritario trabajar en la correcta vacunación sistemática del adulto”.

Partiendo de que, en 2050, España será uno de los países más envejecidos con un 36,5% de la población mayor de 65 años, los geriatras consideran necesario modificar el calendario de vacunación para adaptarlo a este colectivo y así evitar su riesgo de infección frente a enfermedades prevalentes y mantener su calidad de vida.

Una correcta vacunación del mayo permitirá, además, contribuir al desarrollo de poblaciones más activas y participativas y redundará en una reducción de los costes sanitarios por hospitalizaciones, consultas en Atención Primaria, pruebas diagnósticas y otros recursos necesarios en caso de enfermedad.

La SEGG ha alertado de que las bajas tasas de vacunación del mayor pueden conllevar consecuencias importantes en el ámbito de la salud pública, pudiendo llegar a desplazar enfermedades propias de la infancia a la edad adulta provocando mayores complicaciones.