El ensayo está coordinado por el Servicio de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular y por el Servicio de Epidemiología Clínica y Salud Pública del Hospital Sant Pau, en colaboración con la Atención Primaria de Salud, el Hospital Vall Hebrón y el apoyo del CatSalut. La prueba se llevará a cabo en todos los hombres que viven en el área de influencia del Hospital de Sant Pau y en mujeres que cumplan 65 años este año.

El objetivo de la prueba piloto es analizar la eficacia de establecer un programa de detección precoz de esta patología para reducir la mortalidad y complicaciones asociadas a esta enfermedad, que afecta a entre el 1,5 y el 2% de la población adulta, según estiman los investigadores. Un porcentaje que se incrementa hasta el 6 y 7% entre las personas de más de 60 años, y el 12% entre las de más de 80 años.

La prueba de cribado consiste en una ecografía doppler abdominal que se realiza en los centros de Atención Primaria y en el Hospital de Sant Pau. Con esta ecografía, los médicos determinarán la presencia o no un de un aneurisma de aorta abdominal y valorarán las dimensiones para aplicar el tratamiento de acuerdo a protocolos habituales establecidos en el manejo de esta patología, que, en un 75% de los casos, no presenta síntomas y se detecta de forma casual.

Los promotores del ensayo aseguran que la detección precoz del aneurisma de aorta abdominal permite intervenir antes de la rotura, con una reducción de la mortalidad de menos del 5% de los casos. Por este motivo, consideran importante llevar a cabo este programa de detección precoz en varios hospitales catalanes.