La unidad de bebida estándar (UBE) es la cantidad recomendada de alcohol que puede ingerirse sin ocasionar riesgos para la salud. Un estudio de DIAGEO, presentado en el XVII Congreso de la Sociedad Española de Nutrición celebrado en Barcelona, establece esta unidad en 10 gramos diarios de alcohol, lo que equivale a una cerveza, un vino o una copa de cava. Según esta sociedad, solo un 35% de los españoles está familiarizado con la UBE.

Las recomendaciones del Ministerio de Sanidad para un consumo de poco riesgo nunca deben superar las 4 UBES/día en hombres y 2-2,5 UBES/día en las mujeres; y 28 UBE/semana en hombres y 17 UBE/semana en el caso de las mujeres. En España, la media de consumo de alcohol está en 10 gramos, lo que equivale a 30 ml de una bebida destilada de 40% de graduación, según se desprende del congreso de nutrición.

Si el consumo de alcohol es moderado y responsable, señalan en este congreso, es compatible con una vida sana y equilibrada, pero su uso abusivo puede causar graves riesgos para la salud y la sociedad. Una buena comunicación entre los sanitarios y los consumidores es imprescindible para decidir cuándo vas a beber, cuando no deberías hacerlo y de qué cantidad no deberías pasarte nunca.

En este congreso se destacó la importancia de concienciar a la población de que el alcohol de las bebidas alcohólicas “siempre es etanol”, ya sea cerveza, vino u otras bebidas; es decir, al ser la misma molécula, los efectos en los organismos son iguales. Los especialistas en nutrición insisten en que tener en cuenta la UBE facilita el consumo responsable al ser una medida aceptada por la comunidad científica.

Metabolización del alcohol

En la ponencia sobre consumo de alcohol celebrada en el congreso participaron Antonio Villarino, presidente de la Sociedad de Dietética y Ciencias de la Alimentación; Abel Mariné, profesor Emérito de la Universidad de Barcelona; y Carrie Ruxton, miembro de la British Medical Journalists' Association y colaboradora científica de la BBC. Los expertos insisten en que hay factores que influyen en la metabolización del alcohol, por ejemplo, la velocidad del hígado a la hora de metabolizar distintas cantidades de alcohol, el peso, la edad o el sexo. También existen alimentos que ralentizan la absorción del alcohol y ciertos medicamentos que interactúan con él.