La investigación, basada en datos de 2015 y 2016, asegura que los indicadores de salud más negativos se han dado en aquellos individuos afectados por los fraudes bancarios de los últimos tiempos. La crisis económica afecta a la salud pública de distintas maneras, pero las que hacen más mella entra la población son:

1. Los problemas de salud físicos.

2. Los problemas de salud mentales.

3. La reducción de las horas de sueño.

4. La mala calidad de las horas de descanso.

5. La peor calidad de vida que repercute en la salud.

El estudio señala que, en España, alrededor de 3 millones de ciudadanos adquirieron preferentes entre los años 1998 y 2012. En total, los fraudes bancarios han afectado al 8% de la población que supera los 20 años. Uno de cada 4 participantes declaró haber perdido un 80% de sus ahorros mientras duraba el estudio. 60 de las personas que adquirieron preferentes obtuvieron una compensación económica, 47 seguían tramitándola y 11 ni siquiera había emprendido acciones legales, según informan desde la agencia SINC.

La crisis económica afecta a la salud pública de manera más acusada si no se obtiene compensación económica después. De hecho, el grupo de preferentistas que no recibió nada a cambio es el que salió más perjudicado. El dolor es una de las características que sufre este este grupo, sumado a 4 de cada 5 afectados por las hipotecas multidivisas.

Dolencias en tiempos de crisis económica

Los dolores más frecuentes en momentos por los que se atraviesa una crisis económica son en las manos y en los pies, en el caso de los preferentistas y por ser una población de más edad que puede estar afectada por la artritis; los dolores de cabeza, por su parte, son más típicos de los afectados por las multidivisas. Tan solo se ha diagnosticado a la mitad de las víctimas de preferentes de alguna patología crónica tras el fraude.

Desde que se conocieron las estafas de estas crisis económicas, 1 de cada 4 víctimas fue diagnosticada con algún tipo de trastorno psiquiátrico, entre ellas ansiedad. El sueño ha sido otro de los perjudicados por la crisis económica, y es mejor cuando se recibe la compensación tras la estafa.

“Estos resultados sugieren que las personas afectadas por fraude financiero, además de compensación económica, deberían recibir atención psicológica. También abren la puerta a posibles reclamaciones por daños morales y por daños a su salud”, declaró María Victoria Zunzunegui, una de las autoras de la investigación.

El 30% de los preferentistas y los afectados por las multidivisas han visto disminuido su sueño y ha empeorado la calidad del mismo. El 64% de los preferentistas con compensanción económica aseguró que su calidad de vida no era óptima, y esta cifra subió a 84,2% que no recibieron dinero después y al 84,9% de los afectados por multidivisas.

El estudio que analiza cómo la crisis económica afecta a la salud pública manifestó que las enfermedades mentales tenían mayor prevalencia en las víctimas de fraudes bancarios; exactamente a un 73% de los que no obtuvo compensación, a un 77% de los que sí la consiguió; y a un 84% de los multidivisas.

La cifra de ansiedad y depresión se incrementó hasta el 25% (de un 12% inicial) entre los preferentistas compensados; un 31% entre los no compensados y un 29% entre los afectados por las multidivisas. En cuanto a horas de sueño, un 25% de españoles duerme menos de 7 horas, pero el porcentaje se incrementa en los estafados: 55% en los preferentistas compensados, 78% en los no compensados y 65% en las víctimas de las multidivisas.