La miopía afecta a más de 450 millones de chinos, aproximadamente un tercio de la población del país asiático. Así lo puso de manifiesto recientemente el profesor Long Qin, del Departamento de Oftalmología de Peking Union Medical College Hospital, en una rueda de prensa organizada por la Comisión Nacional de Salud. En el caso de los universitarios, el porcentaje asciende al 90%.

Según ha informado la agencia china Xinhua, las tasas de miopía crecen de manera exponencial desde edades tempranas. De esta forma, en torno al 30% de los niños de Educación Primaria tienen miopía, una tasa que se duplica en el primer ciclo de Secundaria. En el segundo ciclo de Secundaria, la miopía afecta ya al 80% de los estudiantes, una cifra que alcanza el 90% ya en la Universidad.

“Los chinos sufren miopía a una edad más temprana y con más dioptrías, y la población de miopes continúa creciendo”, aseguró el director del Departamento de Oftalmología del Hospital Tongren de Beijing, Wang Ningli.

En ese sentido, Jiao Yahui, funcionario de la Comisión Nacional de Salud, apuntó que la miopía constituye un problema de Salud Pública “de primer orden” en China. Para intentar combatirlo, en 2016 se publicaron las directrices para la prevención de la miopía, que incluyen los requisitos de luz de las aulas o el tiempo de uso de ordenadores por parte de los estudiantes. Los controles de la vista, afirmó, se han fortalecido en ciertas ciudades y está previsto seguir expandiéndolos.

La citada comisión ha publicado hace poco una nueva directriz para la mejora del servicio de las instituciones médicas y el personal y el aumento de la concienciación sobre hábitos saludables que eviten la miopía. Un defecto que puede corregirse con cirugía, aunque médicos como Long aconsejan esperar a que las dioptrías estén más de 2 años estables y a que el paciente sea mayor de 18 años.